jueves, 7 de junio de 2012
El Nacionalismo Es Otro: Contra La Tesis De La Anomia
sábado, 25 de junio de 2011
Mirando(me)
Fotografía de una fotografía de Eugenio Recuenco
se bien de donde vengo y donde voy
porque soy lo que soy,
y no quien quieras vos.
y no voy a mentir aunque me lo demande
yo no soy el hijo de Hernández.
Sé de donde vengo, se donde voy
por eso se donde estoy,
y no me avergüenza lo que soy.
Se cual es mi lugar, y a donde pertenezco
lo que no me corresponde y lo que merezco.
Soy sangre de mi sangre, y soy mis costumbres,
Soy mis hábitos y códigos y mis incertidumbres
Soy mis decisiones y mis elecciones
Soy mis acciones, solo y en la muchedumbre
Soy mis creencias y mis carencias,
soy mi materia y mi esencia
Soy mi presencia y mi ausencia,
mi conciencia y mi apariencia
Soy mi procedencia
Soy mi herencia y mi experiencia
Soy mi pasado y mi vigencia
y esa vivencia es la referencia
que con otros me une y me diferencia
...Los humanos somos casualidades llenas de causalidades que nos hacen y nos determinan, que convergen espontáneamente en nosotros. Y entonces la pregunta se desdobla, y la cuestión se hace cuestiones ¿Quién soy?: ¿cómo soy?, ¿qué soy?, ¿cuándo soy?, ¿dónde soy?, ¿de quién soy?, ¿cuántos soy?...
Por eso no me pida que mi camino desande,
seguiré gritando aunque me desbande
y que mi voz rebote contra los Andes
Que yo no soy el hijo de Hernández.
se bien de donde vengo y donde voy
porque soy lo que soy,
y no quien quieras vos.
jueves, 4 de marzo de 2010
"El futuro -la salud- de la filosofía alemana está en riesgo"
El día que Nietzsche lloró es una excelente ficción con ingredientes reales. Esta novela de Irvin D. Yalom, no solo nos acerca a la filosofía de una de las más prodigiosas mentes de Occidente: Friedrich Nietzsche; también nos invita a la ilusión de ver a este inquietante, curioso, frío y reservado filósofo llorando.
Tercero, el filósofo ensimismado y auto excluido del mundo convencional, a quien le cuesta abrirse a aceptar apoyo o colaboración de los demás, incluso si se tratá del aquel médico con una aparentemente ilimitada vocación de servicio.
Y así un médico y un filósofo, empiezan un intrigante intercambio profesional en el que juntos persiguen un interés, y juntos aprenderán y enseñarán al lector, una importante lección.
viernes, 26 de febrero de 2010
Mayoría Vs. Sabiduría
La democracia en la que todos creemos, supone que la decisión suprema la tiene el pueblo. El mejor y más evidente ejemplo de ello es la herramienta del voto, del sufragio universal, como la expresión ineluctable de la voluntad general, como: “esta es la decisión del pueblo, y contra ella no hay vuelta atrás”.
Aquí hay dos elementos: primero, para los creyentes, se dice que “la voz del pueblo es la voz de Dios”; segundo, esa decisión definitiva de las masas, nunca es una decisión unánime ni universal, sino el triunfo de la mayoría sobre la minoría.
Ahora, recordando la frase recientemente muy sonada (y esto va, otra vez, para los creyentes), cuando según la leyenda, la libertad de Jesús fue puesta a disposición del pueblo, éste eligió “que suelten a Barrabás”. Creyentes, ¿fue esa una sabia decisión?
Mayoría vs. Sabiduría. Lo que sucedió hoy en Colombia no es sino un símbolo de que no siempre las mejores decisiones las toma el pueblo. Nueve Magistrados, sólo nueve personas cuyo criterio académico e intelectual es difícilmente dudable, tomaron una decisión importantísima para todo un país.
Comúnmente, las masas se mueven ya sea por dogmatismos, o por sensacionalismos. Es decir, lo que nos mueve son generalmente creencias demasiado arraigadas a la mayoría de nosotros, dogmas; o aspectos que nos “tocan el corazón” como la violación de niños, el ideal de paz, de libertad…
Siendo así, puede ser que los locos sean los verdaderos cuerdos. Cuando la mayoría excluye a la minoría, es porque esta es diferente. Muchos piensan que no debería haber debate para imponer la cadena perpetua a los violadores de niños, y si alguien dice, con o sin argumentos, que la cadena perpetua no es apropiada o no es la mejor solución, sencillamente “está loco”.
También, ahora que Uribe se debe resignar a que NUNCA jamás volverá a ser presidente de Colombia (o por lo menos no bajo la Constitución de 1991), utiliza el poder de la mayoría para dibujar alguna esperanza: sale a dar un conmovedor discurso en el que supuestamente lo que más lo inspira es colaborarle a Colombia en cualquier condición, invocando a la Participación Ciudadana como su último recurso. Se hace explícito que lo que Uribe quiere es que en todo el país se levanten movimientos de apoyo a su gestión, para así contar con la “ineluctable” voz del pueblo, la voz de Dios. Su causa no pudo con lo legal, a ver si la moral le ayuda. Y si es así, primero, nada hará cambiar la decisión que hoy tomó la Corte Constitucional. Segundo, la ley no puede perder su objetividad por la presión de la verdad que la mayoría cree tener.
domingo, 14 de febrero de 2010
Condena a Ser Novelistas

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Nos construimos exactamente, en principio, como el novelista construye sus personajes. Somos novelistas de nosotros mismos, y si no lo fuéramos irremediablemente en nuestra vida, estén ustedes seguros de que no lo seríamos en el orden literario o poético
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Ortega y Gasset, J. (1983), Obras Completas, Alianza y Revista de Occidente, Madrid.
domingo, 17 de enero de 2010
Re-construir el desastre
Esta es, de hecho una visión más optimista de ver los desastres. Y no es nada nueva, es solo que Colombia debería aplicarla, cual fénix que renace más puro y prometedor, después de arder en llamas.
domingo, 10 de enero de 2010
Vivir es Decidir
